Deja un comentario

El “Chocolatito” fue noqueado por el amor


La melodía del piano hacía eco en la iglesia Fe, Esperanza y Alegría, en el barrio Múnich de la capital. Mientras, Román “Chocolatito” Gónzalez, Campeón Mundial de Boxeo, sacaba un pañuelo para secar el sudor de su frente que producía el calor y la vez el nerviosismo y ansiedad de esperar a la mujer que uniría a su vida en matrimonio, Raquel Doña Laguna. Muy diferente de aquel fuerte e imponente hombre del ring, Román parecía desarmado ante la impaciencia de no ver a la mujer que fue capaz de “noquearlo” sentimentalmente, Raquel Doña.

“Chocolatito” estaba muy feliz, su amplia sonrisa lo decía todo. Para su boda lucía algo muy distinto a lo tradicional, vestía un traje blanco que combinó con una camisa de fondo y corbata color rojo sangre, el cual hacía juego con los decorativos florales y globos que adornaban la iglesia. Tal cual si fuese la boda de una estrella de la música y el cine, la iglesia estaba abarrotada por los medios de comunicación nacional. “No todos los días se casa un campeón mundial en este barrio”, comenta uno de los muchos curiosos que se acercaron a la iglesia. “Pero es que es demasiado alborto, tampoco es que sea De la Hoya y Thalía los que se casan”, me dice Luisa, una señora que le parece muy ostentoso el evento para tratarse de un boxeador. Se dieron las 4: 30 de la tarde y Román aún espera la llegada de su novia. “¿Cómo están los nervios?”, le pregunto, a lo que de inmediato contesta: “Pues ya no aguanto, pero ya llamé y está por llegar”. Faltando 15 minutos para las cinco de la tarde llega la novia y su cortejo. Todas las damas vestían de rojo y blanco, mientras los caballeros de negro. Raquel Doña viene en una glamorosa limusina blanca. Allí se queda durante más de media hora, colmando la paciencia de los presentes y ahogando de nervios a Román. “¿Por qué no baja, por qué no baja?”, se escucha el murmullo de los invitados en la iglesia. Al fin, desciende la novia, y luce muy distinta a las tradicionales novias. Viste un vestido blanco, con llamativos adornos rojos desde el corpiño hasta la cola, decoran el traje de Raquel. Román la espera en el altar. La novia hace su entrada a la iglesia y es entregada a su futuro esposo. El coro pone el ambiente meloso con la interpretación de la canción Por ti volaré de Andrea Bocelli, la cual hace sonrojar a los novios. Posteriormente, el pastor ofició la ceremonia que unió a estos dos personajes en matrimonio. El momento que culminó con este acto de amor fue el beso que se repitió en tres ocasiones a petición de los presentes. Román tomó de la mano a Raquel Doña, sus rostros se acercaron y con un beso apasionado dieron por sentado la unión de sus vidas. —Será para siempre —aseguró el “Chocolatito”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: